Fiat CR 25 (Special Hobby 1/72)
La maqueta que comento en este artículo es la última reedición de Special Hobby del año 2007, como se nos anuncia en la caja. El contenido comprende tres grapas de piezas, una más con piezas transparentes, un juego de piezas de resina para los motores, la hoja de calcas y las instrucciones. Para un kit de edición limitada, el plástico es de buena calidad, sin rebabas ni marcas de eyector. Las formas son bastante correctas comparadas con los planos del monográfico de Ali d'Italia. Tanto el fuselaje como las alas de la maqueta recogen muy bien el recubrimiento mixto de tela y duraluminio de las alas y la mitad posterior del fuselaje mostrando las superficies enteladas y los paneles con un grabado muy fino.
La carlinga tiene bastante más piezas de lo habitual en otras maquetas. Además del suelo con la apertura que comunicaba con la zona inferior del observador, tenemos la palanca de control con la pieza de los mandos de resina, el asiento y el mamparo del piloto. Hay además varios instrumentos (sólo en el lado derecho) y un excelente panel de mandos de plástico. El resto del interior está vacío y es una pena no tener más detalles del mismo porque la maqueta se presta a mejorarla aún más.
En la parte superior del fuselaje lo que más llama la atención es la ausencia de la pequeña cúpula del lado izquierdo sobre la posición del operador de radio. A ciencia cierta no sé si se trataba de un puesto de observación o una salida de emergencia como señala el libro ya mencionado y aparece en la ilustración de la caja. En las fotos de la época no se ve en todos los aparatos, pero también es cierto que la torreta dorsal a veces no se instalaba, especialmente en los CR.25 anteriores a la guerra, y de hecho la maqueta trae una pieza para poder taparla. Las piezas transparentes son realmente buenas y muy claras. La zona inferior del morro es de hecho una sola pieza transparente. Las ametralladoras del morro vienen colocadas erróneamente, ambas paralelas y con cañones de igual longitud, cuando la derecha debe estar más adelantada que su gemela izquierda, como sucedía en los Bf 110 y otros aviones de la época. Los estabilizadores vienen sin aletas de sujeción al fuselaje, como es habitual en este tipo de maquetas.
Las alas muestran un relieve muy fino y puede que escaso, pero a esta escala debe ser suficiente. Básicamente consisten en tres piezas, la inferior completa y las dos superiores. No he hecho comprobaciones, pero podría haber problemas de holgura al encajarlas en el fuselaje. Los motores son de resina con los cilindros en piezas separadas. Ambos cubremotores no son muy gruesos, por lo que aparentemente no habrá mayores problemas al colocarlos, pero sí hay que tener un poco de cuidado y darles la orientación correcta pues no hay guía alguna para hacerlo. Los escapes son de plástico y representan muy bien a los reales. Las hélices vienen con las palas y los bujes aparte y las ruedas se montan en dos piezas (todo esto también es habitual). En el debe hay que anotar los pozos del tren de aterrizaje, que vienen vacíos aunque tapados por una pieza plana y la ausencia de las dos entradas de ventilación en los bordes de ataque junto al fuselaje, similares al los del Fiat G.50.
En la hoja de calcas encontramos, además de las insignias nacionales, tres numerales para aparatos de la 173ª Squadriglia RST y los stencil de las palas de las hélices. Todas ellas tienen colores excelentes y son realmente finas. Las instrucciones consisten en un folleto de 8 páginas que incluye un resumen histórico del aparato, un diagrama de piezas y 10 pasos generales de montaje más una guía de pintura para las tres versiones con referencias en el código Federal Standard, que son prácticamente idénticas.
Recomendaría esta buena maqueta a modelistas con cierta experiencia, pues a pesar de su magnífica factura, no deja de tratarse de un producto de edición limitada. Es realmente una suerte que Special Hobby no haya dejado pasar mucho tiempo antes de reeditar este Fiat CR.25.